24. Aug, 2018

TREKKING AL CAMPO BASE DEL EVEREST.

 Denver, CO. Año de 1997, mes de abril, después de haber consultado y contratado los servicios de una empresa de turismo me aventuré a ir para Nepal donde tuve la oportunidad de contemplar siete de los diez picos más altos del mundo. Durante 25 días salí de mi zona de conforto, caminé y salté como una cabra y pude disfrutar del maravilloso paisaje de las montañas del Himalaya.

Al principio pensé en hacer el trekking solo, aunque es posible hacerlo de esta manera, la complejidad de la montaña y la meteorología son inescrutables y a mi manera de ver y por seguridad es aconsejable ir acompañado y mejor aún, contratar los servicios de una empresa especializada en esta ruta. Recomiendo ampliamente el trekking que estas empresas proponen hasta el Campo Base del Everest porque podrás disfrutar de guías sensacionales, conocedores de la montaña y de sus anuencias, además de ser una gran compañía durante la travesía.

Ya había hecho algunos trekkings en lugares lindos de Brasil, Colombia, Perú y Estados Unidos, pero estar en el Himalaya siempre me pareció algo mágico, poder ver de frente el Everest y sus vecinos…que locura.

Este trekking es por muchos considerado recreativo y que cualquier persona puede hacerlo pero no es bien así. Hay que tener por lo menos un buen preparo físico y hay que tomar precauciones contra el (AMS) Acute Mountain Sickness o más conocido como el Mal de Montaña y que puede manifestarse a partir de los 2500msnm y no tiene correlación con el nivel de preparo físico, porque es genéticamente expresado, o sea, que hay personas que tienen un gen más susceptible a desarrollar el mal. Es importante concientizarse de una frase emblemática del montañismo ` subir es opcional, bajar es obligatorio´ y vamos para el Campo Base del Everest.

Katmandú, una ciudad subgéneris, una desorganización organizada, mezcla de culturas milenarias y que merece ser visitada y explorada en sus entrañas…después de cinco visitas aún me sorprende. Del Tribhuvan International Airport, en su `organizado´ sector doméstico se toma un avión para un vuelo panorámico hasta Lukla a 2700msnm donde comienza el trekking de verdad y el proceso de aclimatación a la altura. El segundo día, el camino de Phakding para Namche Bazaar es más difícil ya que el desnivel es muy grande y el zig-zag parece interminable, uno de los más largos de toda el sendero.

Son 12 días, uno atrás del otro, a veces difícil a veces tranquilo pero siempre viviendo una nueva aventura que a cada momento   piensas que está controlado por una fuerza superior, llámale Dios, madre naturaleza, universo, destino, casualidad o suerte, no importa que nombre le pongas, ella está presente, en todo el camino con el gigante Everest frente a ti y las montañas que le rodean, te hace sentir tan pequeño e indefenso que lo único que puedes hacer es dejarte llevar con lo que sucede, es caminar entre gigantes!! Muerte o Vida, creemos que tenemos el control sobre ellos pero aquí todo puede suceder y sin embargo no lo notas ni lo sientes, tu mente está distraída y viajando por los paisajes que están frente a ti, menos mal tienes a tu guía que te acompaña y te hace volver a la realidad, te hace bajar de tu meditación entre las montañas, sí porque esta caminada nada más es que un reencuentro contigo mismo, una meditación minuto a minuto en donde te preguntas porque y para que estas en este mundo.

He visto la Torre Eiffel, el Cristo Redentor, el Big Ben, el Coliseo Romano, el Taj Mahal, los castillos medievales de Europa, el Grand Canyon, el desierto de Sahara, Macchu Picchu y otros lugares en el mundo y puedo asegurar que ninguno de ellos me ha causado tanto asombro, impresión, emoción y perplejidad como fue la primera vez que vi el Everest, nada hecho por el hombre puede compararse en lo más mínimo, caminar viendo la majestuosidad del Everest te hace olvidar de todo, es como si te integraras a la montaña, ella está allá, la más alta del mundo, majestuosa, imponente , `gigante por la propia naturaleza´ como dice el himno del Brasil, realmente estas meditando en las montañas.

`Live a Story´ (vive una historia) dice en una placa, y es de eso que se trata, todos pueden vivir una vida pero pocos pueden vivir una historia, pisar en el Campo Base del Everest es vivir una historia a 5.364msnm y a los pies del Gigante, un lugar donde acaba una historia pero que para otros apenas es el punto de partida de una más grande, pero esta dejémosla para otra ocasión.